viernes, 22 de noviembre de 2024

Nuevos modelos para la nueva humanidad

Durante la última semana hemos hecho varios viajes de un solo día:

Domingo Xalapa, una sentida y bella fiesta infantil donde encontré a una amiga de la prepa.
Lunes de paseo con los abuelos y volver a casa en Puebla.
Martes descanso con Alethia.
Miércoles dar espectáculo en la Normal de Tehuacán.
Jueves tocó darles espectáculo a los estudiantes de Normal en Huauchinango.
Hoy viernes manejé hasta Acatlán y dimos una función muy linda en su escuela Normal.
Si sumamos los kilómetros fácil son casi mil en una semana, el auto responde bien y algunos días nuestros hijos se quedan a la escuela y su abuela nos ayuda pasando por ellos.
Los espectáculos son para los cierres del programa Leer para la Vida, una capacitación en promoción de lectura para estudiantes normalistas. Un proyecto que en verdad abre puertas y ventanas hacia una manera diferente de encarar la lectura en la primaria. Los destinatarios directos son los estudiantes de los primeros semestres, quienes pronto estarán frente a grupo en prácticas. Es genial porque varias veces lo mismo que les compartimos en el taller es lo que llevan a su práctica y les viene de maravilla.
La educación ha cambiado muchísimo en los últimos 50 años, tanto que hace unos meses escribí una standup comedi para conmemorar 40 años de una generación del BINE (la normal más antigua de Puebla) y me repasé todos los cambios de modelo, no sólo a nivel de programas, sino también de ideas acerca de las infancias, de finalidades políticas y hasta de maneras de ejercer la labor docente.
Urge hoy una educación en la paz, en la alegría, en evitar que la violencia de afuera (la narco cultura mexicana, las amenazas nucleares en el mundo, toda esa porquería) entre a las escuelas y trastoque la práctica cotidiana. Y el temor tiene mucho fundamento, porque en la repetición de esquemas e ideas del pasado no se tiene en cuenta que mucho del trabajo educación en las escuelas carece de objetivos claros y vigentes. De modo que aún hay montones de profesores que consideran esencial el "calladitos y sentaditos", que definen su trabajo como "instruir" y "dotar de información" al alumno y la alumna, porque "la educación debe venir del hogar". Como si no existiera Youtube y Google. Y en ese juego absurdo de echarse la bolita, la cultura de las pantallas, de la música popular, de la telenovela y los dramas baratos se apoderan de las voluntades de las personitas desde pequeñas, llenando de más veneno a las sociedades y destruyendo las comunidades a favor sólo del dinero y el poder (y obviamente de quienes lo tienen y pretenden no dejarlo jamás).
Urge crear nuevos modelos de infancias.
Urge crear nuevos modelos de ciudadanía, consumidor, humano o como nos vayamos a auto nombrar para la mitad del siglo XXI.
Urge cuestionarnos y religarnos desde el humanismo, el cariño, la empatía, la igualdad y la equidad, darnos cuenta que mujeres y hombres debemos construirlo. 
Escuela Normal "Profesor Fidel Meza y Sánchez"
en HUauchinango, Puebla.
Me cuesta mucho trabajo regresar de conducir casi 8 horas, después de dar una función para 500 jóvenes y ponerme a la computadora a vaciar las ideas. Pero es la única forma que veo de lograr poner una voz al menos a tantas andanzas.
Sí, ya sé que mi labor es hablarles a las y los jóvenes de libros y literatura. Pero los discursos son historias, modelos e ideas que forman mentes y generan acciones, por ello es tan importante para nuevas acciones generar nuevos discursos, nuevos modelos, nuevas formas. Y no solo repetir lo que leímos en un libro, lo que nos dijeron en un congreso, repetir esquemas y valores occidentales que, además de caducos, ni siquiera corresponden a nuestras verdaderas necesidades.




Normal "Profesor Darío
Rodríguez Cruz" en Acatlán, Pue.






viernes, 28 de febrero de 2020

6 de marzo Celebremos a Gabo García Márquez

Hace unos meses leí la nueva edición ilustrada con cuentos del gran Gabo. Fue mágico regresar a Macondo, como volver a uno de esos sitios que tanto amamos en la infancia o la juventud. Sentí nuevamente esa fascinación por cómo retrata la violencia sorda y pastosa de los sitios calurosos y pequeños, esos personajes que podrían ser mi bisabuela o alguno de mis abuelos.
Esta nueva edición es hermosa. El libro es un delicioso compañero con sus ilustraciones oscuras y esa portada que te invita a sumarte al asombro de sus personajes.
Para mí, es un libro que puede leer cualquiera, pero seguro que habrá maestros y padres que sugieran lectores de más de 10 años, porque hay algunos pasajes sórdidos y violentos que requieren de una guía adulta.
En este aniversario tendremos tres ejemplares para los radioescuchas de Arriba Chamaco, estén muy pendientes porque nos sumamos gustos a celebrar a este gran escritor que cruza generaciones con esa prosa que nos devela mundos extraordinarios y nos dejó un Macondo que sigue viviendo en nuestros sueños.

https://drive.google.com/uc?export=view&id=1kZAchzkheuNH_xid_xyJ5y-yiAMDYfgJ

lunes, 21 de octubre de 2019

Playmobil la película: Una reseña sin spoilers

Cuando los “playmo fans” vimos que se estrenaría una película de nuestros juguetes favoritos comenzamos a hacernos ilusiones, no muchas porque veníamos de la incomprendida serie Súper 4, que no logró éxito por más que pasara en canales de televisión de cable y hasta en Netflix. El corazón ochentero latía fuertemente ante una producción propia de los desarrolladores de estos muñecos maravillosos que han acompañado a muchas generaciones.

No sé otros espectadores, pero con mi familia tuvimos la sala para nosotros. Algo pasa en la fórmula Playmobil-cine que está por comenzar, a diferencia de Lego que saca películas propias y de todos los personajes de los que compra derechos. Los muñecos de bloquecitos tienen un derroche de historias, adaptaciones, versiones, videojuegos, juguetes, coleccionables y, al final, son la muestra clara de que el juguete hoy es una de las industrias más fuertes del planeta. Sin duda un éxito muy del siglo XXI: mucho dinero invertido en publicidad, equipos y ese derroche económico sólo sirve para obtener una ganancia similar.

De las cosas que más me gustan de Playmobil a lo largo de los años es su afán por seguir haciendo juguetes sin un referente cinematográfico o televisivo, es decir, que hasta hace poco no pagaban derechos de reproducción de personajes famosos. Sin embargo, la industria lo arrasa todo y cayeron en la compra de Cazafantasmas, Spirit y Cómo entrenar a tu dragón. Las tres series de juguetes son entrañables, sobre todo los hermosos dragones, juguete que ya nos habían mostrado durante varios años en colecciones medievales e inspiradas en oriente.

Playmobil la película es un primer acercamiento de esta empresa a la pantalla grande con muy buenos resultados. No veremos el típico tono paródico y gracioso de Lego en esta nueva apuesta de playmo, ellos generan se acercan más a ciertas pautas clásicas del cine para chicos: canciones, escenas familiares graciosas y entrañables, etc. para aterrizar al mundo del juego libre y aventurero que nos regalan estos juguetes desde su creación.

La anécdota es muy simple y quizá ahí está lo más bello. Una hermana tiene que rescatar a su pequeño hermano dentro de un diorama gigante en una exposición. Personajes de todo tipo les acompañan en esa misión. El desfile es hermoso e interminable: romanos, vaqueros, jipis, vikingos, astronautas, dinosaurios, hadas, pegasos y hasta un pequeño robot de los 80 ataca nuestra nostalgia de fanáticos.

Por ahora es una película para fans, no es una historia que se sostenga demasiado firme por sí misma, quizá porque la apuesta es buscar el impacto en la pantalla grande de este formato que, sospecho, apenas se está anunciando. Pues al igual que Lego, el uso de juguetes como personajes puede hacer divertida cualquier anécdota. No olvidemos que Playmobil tiene su propia Enciclopedia de la Historia y por cosas interesantes que contar no podría parar.

A mí me faltó ver más a mis personajes de infancia, el cameo a los astronautas de los 80 no me dejó satisfecho, ni tampoco incluir al robot como parte del equipo protagónico. Sin embargo, creo que Playmobil está generando de a poco un lenguaje único, igual que sus juguetes. Un lenguaje que permita otras historias y maneras diferentes de hacer cine de “muñequitos”.

La innovación es sin duda el elemento más interesante que ofrece Playmo desde su creación, cuando pasó de ser una fábrica de soldaditos de plomo a convertirse en la primera casa productora de muñecos de plástico en Alemania. A diferencia de otras empresas, la casa Geobra no apuesta por la velocidad, ni por la compra de derechos, su estrategia es arraigarnos a los consumidores lentamente, con el tiempo necesario. Pues desde que compras un set, sabes que necesitarás tiempo para armar, para jugar, imaginación para divertirte y pasarás muchas horas dandole vida a cada click (nombre común que se le da al muñequito).

Por lo anterior estoy convencido que Playmobil la Película es la primera de muchas otras experiencias que la empresa nos tiene preparadas. Pero será poco a poco cómo veremos ampliarse el, ya de por sí enorme, universo de Playmobil. Sólo que esta vez hacia senderos más únicos y novedosos, porque pareciera a ratos que nuestros muñecos favoritos van por sus propios caminos en esta gran aventura que es el mercado del juguete y los contenidos del siglo XXI.




lunes, 23 de septiembre de 2019

Los Extintos de Verónica Cossanteli

Una de las fantasías más recurrentes por el cine y los libros de los años más recientes son las criaturas extintas. Desde Jurasic Park hasta el montón de historias con el Yeti como protagonista, todos nos preguntamos: ¿Cómo sería el mundo si las criaturas extintas, imaginarias y fantásticas estuvieran aquí mismo, conviviendo con nosotros?
Esta idea base es el tema central de la novela Los Extintos que la editorial Planeta trae hasta nuestras manos en esta temporada, una novela de aventuras juveniles con un humor extraordinario. George, el protagonista y narrador de la historia, es un chico divertidísimo y aparentemente desenfadado que se la pasa haciendo chistes muy graciosos para contarnos cómo conoció una singular granja llena de animales extraordinarios, las aventuras que pasa junto a sus nuevos amigos y el terrible problema cuando son atacados por una mujer destructiva y malévola.
Rayando en la caricatura y el cine de aventuras, Los Existintos nos regala entre sus páginas reflexiones maravillosas acerca de cómo enfrentar con empatía y cariño las diferencias. Incluso hay momentos muy claves en la novela donde el lector es invitado a reflexionar acerca del cambio de visión del mundo en el siglo XXI.
Antaño, en la Edad Media por ejemplo, era lógico para los humanos que los dragones fueran seres malévolos, representaciones demoniacas cuya vida en sí era una afrenta contra los humanos. Quizá por ello durante muchos milenios la humanidad se encargó de crear armas y maneras de destruir a todo lo que podía oler a peligro. El mito aquel de San Jorge y el Dragón, que está actualizado bellamente en la novela, es la muestra de lo que afirmo. En cambio hoy, cuando los humanos hemos acabado con más del 80 % de la fauna silvestre de la tierra para poder hacemos cargo de lo que hicieron nuestros ancestros, vamos de a poco aprendiendo a respetar todas las formas de vida, sin importar que puedan parecer un peligro para nosotros.
Hoy vivimos en casas cómodas, calientes y seguras, en ellas no hay lugar para bichos venenosos ni grandes bestias amenazantes, quizá por ello comenzamos a respetar la vida tal como está en la naturaleza. El ejemplo más triste de lo estúpidos que hemos sido como cultura es la extinción del Dodo, ese pájaro gigante e inofensivo que se fue para siempre en su isla sólo por que a los hombres que llegaron a “descubrirlos” les parecía divertido usarlos como tiro al blanco.
Una novela divertida, amable y llena de bases para una reflexión profunda es lo que nos regala “Los extintos”, en ella podrán además conocer las historias y mitologías de mosntruos fascinantes. Algunos de ellos provenientes de las leyendas e historias de antaño, pero otros que tienen apenas unos cuantos años que fueron arrasados de la faz de la tierra por la soberbia y la poca empatía humana.
Si eres fan de la criptozoología esta aventura te encantará, pues en ella aparecen versiones muy “verdaderas” de animales que se creen fantásticos, el ejemplo más claro es un kraken bebé que vive en una tina. Y todos sabemos que las leyendas del kraken son bastante exageradas, lo cierto es que apenas hace una década se descubrió que los calamares gigantes sí existen y hasta se tienen filmaciones de ellos en aguas abisales. Es decir que seguro muchos marineros y pescadores hallaron cadáves, tentaculos o pedazos de lo que ellos creyeron un kraken, pero en realidad es sólo un calamar de 15 o 20 metros que no sale jamás a la superficie.
Y como este ejemplo podrás encontrar un montón de posibilidades para seguir imaginando, descubriendo y valorando la maravilla de la vida en la tierra. Te recomiendo mucho leer esta novela, porque mientras te ríes con las ocurrencias del narrador y te emocionas con la historia, podrás aprender del valor de la diversidad y el respeto que la humanidad debe tener –hoy más que nunca– con todos los seres vivos.
https://drive.google.com/uc?export=view&id=1zOA66gxsSqSOtcx-pmdcDXitkeUeGz29

Desde Canoa

El día comenzó con desvelo, el desgano de un sueño interrumpido unas cuatro o cinco veces por el llanto del bebé o la tos de la niña. Ser adulto es cansado, pero más sano que ser joven en los excesos y la fiesta eterna.
Fruta, un café y tomar el auto para manejar una hora y llegar al pueblo de Canoa. Ese pueblo es famoso porque hace unos años lincharon a unos jóvenes, se hizo una película y de los motivos reales de tan complicado evento nada en realidad.
Pese a sentir que llegaba tarde adelanté a mis compañeras. La misión de hoy fue llevar un taller de medios a los niños, con Alas y Raíces para los niños de Puebla y Diario El Popular. Les motivamos para que escriban, dibujen y graben sus voces. El resultado se publicará en la sección infantil del periódico y sus grabaciones pasarán los viernes en Arriba Chamaco en la sección “Contar es Imaginar”.
https://drive.google.com/uc?export=view&id=1XpWGnz-dnZ077nyUjM-QPsQcTw6Tv50q
En la parte más alta del pueblo de Canoa, donde parece terminar el cableado y las calles pavimentadas, está el centro escolar, dedicado a un militar recién fallecido. 
Estacioné mi auto junto a una pequeña laguna, una especie de laguito de temporal del que toman agua las personas y el ganado. Cuando bajé miré un par de botes amarillos en la orilla: activo. Tendrá unos días acaso que los aventaron, no más. No están oxidados ni llenos de agua. El hermoso paisaje contrastaba con las latas amarillas que dan cuenta de esa drogadicción asociada a la pobreza y la falta de opciones de vida. 
Entendí entonces por qué había tantos retenes policiacos durante el camino, estaban deteniendo camionetas, pipas y autos grandes que pudieran estar transportando cosas ilegales. Ni siquiera voltearon a mirarme cuando atravesé los retenes.
Llegaron las compañeras del proyecto y comenzamos a trabajar con dos grupos, uno de quinto y otro de sexto grados. Jugamos paracaídas y dimos los talleres.
Los niños y las niñas jugaban pesado por momentos, pero sin esa malicia disfrazada de inconsciencia que sí he notado en otras escuelas, cachorros maravillosos jugueteando y pasándola bien. No, no sentí violencia en ellos, tampoco ganas de brincarse las reglas o pasar por encima del adulto.
Llego el momento del taller y fue genial descubrir a algunas niñas con un gran potencial para comunicarse. Notar la consciencia tan profunda de su entorno, darme cuenta de que ellas y ellos tienen miedo, están preocupados por la violencia, los robos y el dolor que eso les causa.
Cerramos compartiendo las frases en náhuatl que más les dicen sus abuelos, aquellas tipo: has la tarea o te doy una patada. O las bromas estilo “come caca” qué fascinan a los niños que saben más de un idioma y gustan de hacer bromas a quienes, como yo, a duras penas van dominando una.https://drive.google.com/uc?export=view&id=1uWKJgBarsYD3hagL5Al-dJhirmiUe2Wr
Cuando regresábamos mis compañeras de prensa me contaron lo que había impactado a los chicos apenas unas semanas atrás: a un joven le reventaron la cabeza con una piedra, estaban escritas las crónicas y dibujado el evento. No entiendo esa violencia tan cercana en chicos que no la expresan cotidianamente, ¿algo hay escondido ahí en ese pueblo nahua que no se muestra con facilidad a los visitantes?
No lo sé, sólo sé que la marginación, la pobreza y la ignorancia son presas fáciles de grupos delictivos no precisamente pobres ni marginados, sólo sé que cuando las opciones de vida son cortas hay mucha facilidad para destruir una comunidad, manipularla y utilizarla para fines poco honestos.
Volví descolocado por la parte violenta y feliz a la vez, a mí no me contaron nada de eso, claro que expusieron su enorme preocupación por la violencia, las violaciones, robos y drogadicción, pero también mostraron sus risas, su alegría y esas ganas de hacer de su comunidad un mundo maravilloso.
Y sé que lo lograrán.

martes, 3 de septiembre de 2019

Playmobil La Película: Una crónica sin spoilers

Reseña para Periódico El Popular de Puebla por Martín Corona Alarcón


Cuando los “playmo fans” vimos que se estrenaría una película de nuestros juguetes favoritos comenzamos a hacernos ilusiones, no muchas porque veníamos de la incomprendida serie Súper 4, que no logró éxito por más que pasara en canales de televisión de cable y hasta en Netflix. El corazón ochentero latía fuertemente ante una producción propia de los desarrolladores de estos muñecos maravillosos que han acompañado a muchas generaciones.

No sé otros espectadores, pero con mi familia tuvimos la sala para nosotros. Algo pasa en la fórmula Playmobil-cine que está por comenzar, a diferencia de Lego que saca películas propias y de todos los personajes de los cuales va comprando derechos, un derroche de historias, adaptaciones, versiones, videojuegos, juguetes, coleccionables y la muestra clara de que el juguete hoy es una de las industrias más fuertes del planeta. Sin duda un éxito como casi todo en el siglo XXI: mucho dinero invertido en publicidad, equipos y ese derroche económico sólo es para obtener una ganancia similar.

De las cosas que más me gustan de Palymobil a lo largo de los años es su afán por seguir haciendo juguetes sin un referente cinematografico o televisivo, es decir, que hasta hace poco no pagaban derechos de reproducción de personajes famosos. Sin embargo, la industria lo arrasa todo y cayeron en la compra de Cazafantasmas, Spirit y Cómo entrenar a tu dragón. Las tres series son entrañables, sobre todo los hermosos dragones, juguete que ya nos habían mostrado durante varios años en colecciones medievales e inspiradas en oriente.

Playmobil la película es un primer acercamiento de esta empresa a la pantalla grande con muy buenos resultados. No veremos el típico tono paródico y gracioso de Lego en este lenguaje que está descubriendo playmo, es más una adaptación de ciertas pautas del cine para chicos (canciones, escenas familiares graciosas y entrañables, etc) para aterrizar al mundo del juego aventurero que nos regalan estos juguetes desde su creación.

La anécdota es muy simple y quizá ahí está lo más bello. Una hermana mayor tiene que rescatar a su pequeño hermano en el universo de playmobil de un diorama gigante en una exposición. Personajes de todo tipo les acompañan en esa misión. El desfile es hermoso e interminable: romanos, vaqueros, jipis, vikingos, astronautas, dinosaurios, hadas, pegasos y hasta un pequeño robot de los 80 ataca nuestra nostalgia de fanáticos.

Sí, por ahora es una película para fans, no es una historia que se sostenga demasiado fuerte, quizá porque la apuesta es buscar el impacto en la pantalla grande de este formato que, sospecho, apenas se está anunciando. Pues al igual que Lego, el uso de juguetes como personajes puede hacer cualquier cosa divertida en la pantalla. No olvidemos que Playmobil tiene su propia Enciclopedia de la Historia y por anécdotas interesantes no podría parar.

A mí me faltó ver más a mis personajes de infancia, el cameo a los astronautas de los 80 no me dejó satisfecho, ni tampoco incluir al robot como parte del equipo protagónico. Sin embargo, creo que Playmobil está generando de a poco un lenguaje único, igual que sus juguetes. Un lenguaje que permita otras historias y maneras diferentes de hacer cine de “muñequitos”.

La innovación es sin duda el elemento más interesante que ofrece Playmo desde su creación, cuando pasó de ser una fábrica de soldaditos de plomo a convertirse en la primera casa productora de muñecos de plástico en Alemania y, en su tiempo, se convirtió en el fenómeno mundial que es hoy. A diferencia de otras empresas, la casa Geobra (nombre de la empresa) no apuesta por la velocidad, ni por la compra de derechos, su estrategia es arraigarnos a los consumidores lentamente, con el tiempo necesario. Pues desde que compras un set, sabes que necesitarás tiempo para armar, para jugar, imaginación para divertirte y pasarás muchas horas dandole vida a cada click (nombre común que se le da al muñequito).


Por lo anterior estoy convencido que Playmobil la Película es la primera de muchas otras experiencias que la empresa nos tiene preparadas, pero será lento, poco a poco veremos cómo el ya de por sí enorme universo de Playmobil se irá ampliando, pero esta vez hacia senderos más únicos y novedosos, porque pareciera a ratos que nuestros muñecos favoritos van por sus propios senderos en esta gran aventura que es el mercado del juguete y los contenidos del siglo XXI.



viernes, 30 de agosto de 2019

Diario Negro de Buenos Aires de Buenos Aires

Una reseña por Martín Corona Alarcón publicada en la columna #AndardeJuglar en Periódico El Popular de Puebla.

No voy a decir nada material, 
es sólo que tengo una sensación 
de angustia mi amor. 
Porque me voy a ir de la ciudad, 
que es mi ciudad…
Santiago Behm

Corrían los 90 cuando algunos exponentes del Rock Mexicano comenzaron a convertirse en Rock en tu Idioma, cuando los productores que en Argentina posicionaron al género como el sonido de la nación comenzaron lentamente a meterse en el mercado sonoro dominado por las baladas asquerosas que impuso televisa. Los discos de nuevas bandas llegaban a esos extintos espacios de felicidad: las tiendas de discos, pero los empleados nunca supieron dónde colocarlos, pues no existía una categoría para ellos. Así que había que surfear entre los más extraños acetatos y cassettes para encontrar la aguja en el pajar.

En esas encontré al Juguete Rabioso, una banda inclasificable. No entendías si eran chicos sudamericanos tocando en México o mexicanos muy influenciados por el Rock Nacional del país del sur. Pero sus letras eran maravillosas y potentes, tuvieron un sencillo que sonó en la radio y de pronto desaparecieron. Al igual que muchos grupos de aquella época que, después del boom del Rock en tu Idioma se les retiró el contrato y, como buena industria mainstream, las discográficas se dedicaron a invertir sólo en un par de grupos a los que les vieron más negocio. Sin embargo, su Canción de Ciudad, escrita por Santiago Behm bajista de la banda,se me quedó tatuada en el corazón; la potencia de la interpretación y mis ansias juveniles por dejar el terruño la colocaron en el soundtrack de mi vida.

Muchos años más tarde, el gran amigo Luis Martínez del grupo Bandula publicó que estaba tocando en el regreso de aquella legendaria banda. No dudé ni un momento en rastrear en redes sociales y dar con el vocalista y autor de muchas de sus canciones: Federico Bonasso. Ahí me “cayó la ficha”, nacido en aquella Argentina que da mucho pudor recordar, hijo de la generación que vivió la angustia y el horror del destierro, el miedo cotidiano y la muerte. Llegó a México en la adolescencia y estas latitudes lo acogieron como su país.

Entendí entonces las letras y la música del Juguete Rabioso, sus referencias literarias y esa nostalgia con olor a húmedad del Río de la Plata. El ser de un sitio y vivir en otro, la saudade por una ciudad que no existe más, el deseo de volver a un espacio del ayer, recogiendo pasos que ni siquiera hemos dado nosotros mismos.
Apenas hace un par de días, en Facebook me apareció la portada de Diario negro de Buenos Aires en el muro de Federico y fui a comprarlo. La colección que lo publica Reservoir Books me recordó aquellos años 90 en que sus páginas trajeron a México una literatura ultra violenta y gore que marcó generación.

Y comencé a leer sin poder parar. Una novela ágil y honesta desde la voz de un argen-mex que mezcla con honestidad algún que otro pedazo de lunfardo aderazado con la chingadera mexicana. Una confesión y pequeñas anécdotas que van de lo gracioso y burdo que puede resultar enfrentar las costumbres de un pueblo, hasta lo grotesco del racismo y el sinsentido racional de las búsquedas esotéricas para mostrarnos un mapa íntimo de la nostalgia del desarraigo.

Federico (el alter del autor) nos cuenta que, desde pequeño, eso que llamamos el “yo mismo” estuvo sometido al cambio constante: En el encierro recibíamos entrenamiento también: estudiábamos el mapa de un pasado nuevo que ellos habían inventado por si alguna vez nos enfrentábamos a un interrogatorio. O porque íbamos a salir del país otra vez. Sin embargo, este diario negro nos muestra la búsqueda de quien anhela volver a ser, pero se enfrenta a un laberinto de habitaciones oscuras, perros y cadáveres.

El narrador, ese joven que los 30 ha pasado la mitad de su vida huyendo y la otra en el exilio, se auto define en ese franco pesimismo de héroe tanguero:

¿Y qué haces vos, che?
Hice canciones.
¿Hiciste? ¿Ya hora no hacés más?
Sonreí.
Creo que lo único que valía la pena eran las letras —contesté—. Guardé las letras para ver qué puedo hacer con ellas.

El rompecabezas de metáforas ocultas en cada pequeña anécdota queda fijo en la emoción oscura que nos ofrece ste diario, dejándole al lector que busque las piezas en las referencias a la obra de su autor: las canciones, las películas y, sin duda, los próximos libros que nos ofrecerá.

Aquí no está la crónica detallada del desarraigo, la lágrima fácil de quien retorna a Ítaca cuando ya ha sido derruida y sobre ella construyeron un mini súper atendido por chinos. En las páginas de Diario negro de Buenos Aires está la velocidad narrativa de un escritor de los 90, la potencia violenta de un ojo crítico que se sabe dentro de su propio laberinto y, sobre todo, la apuesta de crear un monstruo de retazos que, sólo al verse completo, cobra sentido.
El lector hábil encontrará una escritura vigente y poderosa, no sólo el registro de la voz de un hijo del exilio, sino la re interpretación de quien decidió transformar la ciudad que habita, pero no aquella construida de edificios, casas y habitaciones; sino la ciudad interior de pequeñas historias que se entrelazan, se comunican o, simplemente, van como islas en el gran viaje de la existencia.

Diario negro de Buenos Aires es una novela que agradecemos con cariño quienes amamos el sur, quienes sobrevivimos a tanto caos de las bromas pesadas que nos sigue jugando la historia en nuestra Latinoamérica tan viva e inasible.